Protocolo PREEMPT (BOTOX) para la Cefalea en racimos

Poca o casi nula es la información que podemos encontrar sobre la Toxina Botulínica (@Botox) para el tratamiento preventivo de la Cefalea en Racimos.

El protocolo habitualmente utilizado es el denominado PREEMPT (Phase III Research Evaluating Migraine Prophylaxis Therapy). Con este protocolo, desarrollado y probado extensivamente para la migraña crónica, 31 pequeñas inyecciones de 5 unidades cada una se colocan en los lugares prescritos sobre la frente, los lados de la cabeza, y la parte posterior de la cabeza y el cuello. Las inyecciones son justo debajo de la piel, creando una pequeña burbuja o pápula en el sitio que normalmente no es visible más allá de unas pocas horas.preet

La cantidad de medicamento del protocolo PREEMPT, es 155 unidades. Sin embargo, el @Botox sólo viene en frascos de 100 o 200 unidades. En lugar de tirar las 45 unidades restantes en la botella, muchos profesionales se ofrecen para administrar el resto en áreas en las que los pacientes tienen dolor en particular. Esta estrategia de tratamiento adicional se le llama “seguir al dolor”.

Tanto para la migraña crónica como para la cefalea en racimos crónica, el tratamiento debe ser a largo plazo (por años).

En este video editado por la Clínica Universidad de Navarra, Dr. Pablo Irima explica en que consiste el tratamiento.

De la encuesta que realizó la Asociación Cefalea en Racimos Ayuda a más de 600 pacientes durante el verano de 2015 se desprende que el 60% de los pacientes con CRC (Cefalea en  Racimos Crónica) que han utilizado este tratamiento de manera habitual o recurrente (el 4,88% del total) consideran efectivo o muy efectivo su uso, tanto en la reducción en el número de crisis como en la intensidad de las mismas.

La mayoría refiere el inicio de la mejoría a partir del año (4º tratamiento trimestral) y una mejora progresiva durante los siguientes años, siempre y cuando no se suspenda el tratamiento.

Esta mejoría supone en muchos casos la reducción en el consumo de medicamentos de rescate y medicamentos preventivos habituales, y por tanto una mejora significativa en la calidad de vida de este grupo de pacientes.

El elevado coste de este tratamiento puede ser perfectamente contrarrestado por la reducción en el consumo de triptanes, oxígeno, ingresos hospitalarios, reiteración de consultas a atención primaria, urgencias y especialistas.

@Acraayuda